Un domingo en el Minhocão – de postales urbanas
Es domingo, calor de media tarde. Bajo del metrô en la estación Marechal Deodoro con un único propósito: caminar por el Minhocão. Durante las semanas es una de las arterias más transitadas de São Paulo, atraviesa prácticamente todo el centro de la ciudad conectando áreas claves. Embotellamiento, bocinas, conductores queriendo llegar desesperadamente a destino, humo y motoqueros que pasan a toda velocidad entre los autos. Y en los bordes, edificios. Ventanas que balconean a esa autopista elevada paulistana, medianeras entubando los carriles y balcones que casi se tocan con el asfalto.
Pero los domingos el Minhocão está cerrado al tránsito, ningún coche lo puede transitar. Y la postal cambia.
